Conozcámonos.
El primer paso es la claridad: una primera conversación.
Agendar una primera conversación
Tema · Complejidad y comunicación
Analizar más, más datos, más planeación: eso ayuda mientras una situación es complicada. Si es compleja, ayuda poco. La gestión de la complejidad empieza con esta distinción. El modelo c2m la traslada a la manera en que se piensa y se habla en una organización.
Agendar una primera conversaciónCasi cualquier dirección general conoce la sensación de que las cosas se han vuelto “más complejas”: más dependencias, más involucrados, más velocidad, menos previsibilidad. La respuesta habitual es analizar más, reunir más datos, planear más y delegar la responsabilidad en especialistas. Que eso funcione depende del tipo de situación de que se trate.
Complicado
Un motor
Muchas piezas en relaciones fijas y calculables. Quien lo desarma y lo analiza, lo entiende. El juicio de un experto es confiable, un plan se sostiene.
Complejo
Un equipo directivo
Los participantes se observan y se influyen mutuamente, los efectos regresan en círculo, la misma medida tiene efectos distintos según el contexto. Las propiedades decisivas están en las relaciones, no en las partes.
También son complejos un mercado, un proceso de cambio o la introducción de la IA en la empresa. Un error de razonamiento frecuente es creer que más personas significan más complejidad. Con el número de involucrados crece primero el esfuerzo:
10
relaciones individuales con 5 personas
45
con 10 personas
190
con 20 personas
Eso hace la coordinación más complicada, pero todavía no compleja. Lo que la vuelve compleja es la manera en que se comunica: la retroalimentación, la ambigüedad y la necesidad de construir significado en conjunto.
Los sistemas complejos muestran efectos típicos. En el día a día suelen leerse como errores de personas individuales.
Exigencias opuestas valen al mismo tiempo, por ejemplo, estabilidad a través del cambio o velocidad con cuidado simultáneo.
Los hechos tienen lados buenos y malos a la vez, la información puede interpretarse de distintas maneras, un acontecimiento tiene varios significados válidos.
Causas pequeñas con grandes efectos, y viceversa.
Surgen patrones y estructuras a nivel del sistema sin que nadie los haya planeado.
Los resultados repercuten en su causa, las decisiones anteriores limitan las opciones posteriores.
No hay un único causante, y lo que funciona en un entorno fracasa en el siguiente.
Aun con información completa, el futuro no puede calcularse con exactitud.
c2m proviene del enfoque FORMwelt de Gitta Peyn y significa “conTEXT to meaning”: el camino por el cual del contexto surge el significado. El modelo se basa en dos operaciones que marcan cualquier forma de abordar un tema.
Diferenciación
¿Con qué detalle se distingue?
Las diferencias dentro de una misma dirección de observación. El blanco y negro es poco diferenciado; un espectro de matices y puntos de vista, muy diferenciado.
Dimensionamiento
¿Cuántos ejes se sostienen?
El número de direcciones de observación que se sostienen al mismo tiempo y se ponen en relación entre sí, por ejemplo, costos y calidad, velocidad y confianza, estructura y participación.
De ambas operaciones y de la velocidad de pensamiento resulta una imagen de cómo se está pensando y discutiendo una situación.
Los niveles describen cómo una conversación, una decisión o un equipo está tratando un tema en este momento, no quién es alguien. Según el tema, la presión y el entorno, el mismo grupo se mueve entre los niveles. No es una escalera que se sube para quedarse arriba: bajo presión, una conversación retrocede a un nivel anterior, K2 a K0, K3 a K1.
poco diferenciado
muy diferenciado
un eje
K0
Sí o no, a favor o en contra
K1
Matices y conocimiento experto en terreno conocido
varios ejes
K2
Salta de eje en eje sin detenerse
Bajo presión, regresa a K0
K3
Relaciones entre los ejes bien elaboradas, a un ritmo tranquilo
Bajo presión, regresa a K1
K4
La misma profundidad a gran velocidad
integrador
K5
Abarca los demás niveles como posibilidades y los usa según la situación
Cada nivel tiene fortalezas que, en la situación adecuada, son justo lo que se necesita, y un lado negativo.
Ningún nivel es incorrecto. La ganancia está en elegir el nivel adecuado para la tarea.
| Tarea | Nivel adecuado |
|---|---|
| Emergencia | K0: claridad y decisión rápida |
| Trabajo técnico de detalle | K1 |
| Búsqueda creativa | K2 |
| Decisión estratégica clave | K3 a K5 |
El modelo es una herramienta de observación, no una prueba. Ayuda a reconocer una conversación atascada: ¿se está negociando un solo eje? ¿El grupo salta de un tema a otro? ¿Dos partes no se entienden porque una sostiene dos ejes y la otra uno?
En la comunicación se juntan tres elementos: significar, expresar, entender (más al respecto en el tema Sistemas de comunicación). Donde un equipo en el nivel K2 salta entre ejes, surgen patrones de conversación en los que alguien prescribe algo, otra persona lo confirma y nadie integra: activismo, control, soluciones aisladas e intentos cambiantes de regulación sin entendimiento. Donde las conversaciones se quedan en un solo eje, las posturas se repiten.
Por eso, quien quiera gestionar la complejidad necesita una arquitectura de comunicación capaz de sostener varios ejes sin que cada quien haga malabares por su cuenta. Eso incluye poder decir lo que se quiere decir y querer decir lo que se dice. Incluye también pensar en relaciones, observar la formación del propio juicio y mantener las descripciones tan concretas que otros puedan seguirlas.
La autora de temas de management Stephanie Borgert reunió errores típicos en el manejo de la complejidad. La lista sirve como piedra de toque para la propia organización.
Simplificar conduce al éxito.
Sostener la complejidad y contar con buenos mecanismos de evaluación, en lugar de dejar fuera partes de la realidad de forma precipitada.
Siempre hay una causa clara.
Pensar en interacciones; las explicaciones lineales se quedan cortas.
Los expertos lo arreglarán.
El conocimiento técnico resuelve lo complicado. Lo complejo requiere sensibilidad al contexto, experiencia e ideas.
Con demasiados involucrados, no sale nada.
El problema no es el número, sino la expectativa de procesos lineales.
No podemos cometer errores.
Evitar errores genera rigidez. La resiliencia y el aprendizaje a partir de los errores funcionan mejor.
Una buena planeación lo es todo.
Un horizonte largo, operativamente en pasos pequeños, con retroalimentación e intentos en paralelo.
Más datos dan claridad.
Cuenta la relevancia, no la cantidad. El reconocimiento de patrones y la experiencia forman parte de ello.
La confianza es buena, el control es mejor.
Command and Control traslada el control al terreno personal y sustituye la participación por una participación aparente.
Alguien tiene que marcar el rumbo.
La orientación es necesaria, pero no como omnisciencia solitaria.
Varios modelos trabajan con el concepto de “complejidad”. No se sustituyen entre sí, sino que responden preguntas distintas.
| Modelo | Pregunta | Mira hacia |
|---|---|---|
| Modelo de complejidad jerárquica (MHC, Commons y Richards) | ¿Qué complejidad de tarea puede manejar alguien? | Desempeño en tareas en 16 órdenes sucesivos |
| Cynefin (Dave Snowden) | ¿En qué tipo de situación estamos y qué forma de proceder conviene? | Situaciones |
| Modelo de Sistema Viable (Stafford Beer) | ¿Cómo debe estar construida la organización para responder a la variedad de su entorno? | Estructura y gobernanza |
| c2m | ¿Cómo se está pensando y hablando, y qué le falta a la conversación? | Patrones de pensamiento y de conversación |
Cynefin distingue las situaciones según la relación entre causa y efecto: obvia, complicada, compleja, caótica. En lo complicado, la forma de proceder es percibir, analizar, responder; en lo complejo, sondear, percibir, responder, con experimentos pequeños y seguros; en lo caótico, actuar primero para restablecer el orden. Ambos modelos se complementan: primero se clasifica la situación y luego se revisa si las conversaciones están a su altura.
El MHC es un modelo de desarrollo y de medición. Se basa en la psicología del desarrollo de Piaget y Kohlberg y se considera preciso. Expresamente no describe la profundidad existencial de una persona ni conoce una jerarquía moral, pero sigue siendo un modelo de casillas: el orden alcanzado se considera una capacidad que se tiene o no se tiene. c2m, en cambio, es un modelo de trabajo para conversaciones, decisiones y equipos. En el centro está la movilidad, incluido el retroceso bajo presión y el cambio consciente.
El Modelo de Sistema Viable (VSM) y la ley de la variedad requerida de Ashby abordan la cuestión de la estructura. En la práctica, ambos se entrelazan: la mejor estructura sirve de poco si en ella se discute sobre un solo eje. Más al respecto en el tema Modelo de Sistema Viable (VSM).
Donde se necesita gestión de la complejidad, los motivos suelen ser concretos.
Reunión de decisión
Dos posturas se negocian, cada una sobre un solo eje. Ayuda hacer visibles los ejes y describir su relación, en lugar de defender posturas.
Cambio
Pero la iniciativa se comporta como un sistema. Ayudan los pasos pequeños, la retroalimentación y varios intentos en paralelo.
Introducción de IA
Las cuestiones técnicas, organizacionales, legales y culturales llegan al mismo tiempo, un patrón K2 típico. Ayuda bajar el ritmo y fijar un orden para los ejes.
Reportes
Ayuda preguntarse qué datos sostienen realmente qué decisión.
Conflicto
Entre áreas se intenta resolver con más análisis lo que requiere construir significado en conjunto. Detrás suele estar la confusión entre lo complicado y lo complejo.
La capacidad en sí se puede practicar: notar el propio “túnel de realidad”, cambiar de manera consciente la dirección de observación, observar la propia resistencia ante lo incómodo, salir de la burbuja de especialistas y comprobar empíricamente en lugar de suponer. La filosofía, la lógica, la programación y los idiomas entrenan el dimensionamiento.
Quien simplifica situaciones complejas para hacerlas manejables lo paga después. El objetivo no es menos complejidad, sino una organización que esté a su altura.
Complejidad y comunicación
La comunicación como sistema propio: significar, expresar y entender según Luhmann y Gitta Peyn (FORMwelt), el marco de referencia de la distinción, seis patrones de énfasis, metaintervención, con práctica y límites.
Estructura y gobernanza
El Modelo de Sistema Viable (VSM) de Stafford Beer: cinco sistemas, variedad, recursividad, canales de comunicación, patrones típicos y una revisión rápida para la propia organización.
Colaboración y cambio
Clasificar el cambio en las organizaciones: impulsores, tipos y fases según SITA de Gisela Wendling y The Grove, la liminalidad como espacio de transición, Change Literacy y el contagio complejo según Damon Centola, con situaciones prácticas y límites.

El primer paso es la claridad: una primera conversación.
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